El racismo no es una cuestión novedosa: hacia una filantropía feminista integral
La filantropía feminista debe ser, por definición, antirracista. Nos posicionamos en contra de la Ley de Extranjería, que día con día sume en la precariedad a cientos de miles de personas. Por las más de 35.000 trabajadoras del hogar y los cuidados que no han cobrado el subsidio tras 5 meses de pandemia.
Por las trabajadoras sexuales que son constantemente invisibilizadas y violentadas. Basta de la persecución policial que en 2018 le costó la vida a Mame Mbaye. Basta de la criminalización de la protesta que sacó del país a la activista antirracista Daniela Ortiz. Decimos alto al exterminio de los pueblos originarios y la expulsión de sus territorios ancestrales en Abya Yala.
Desde Calala Fondo de Mujeres nos unimos en solidaridad con todas aquellas personas que se organizan y protestan en contra del sistema racista y de la violencia patriarcal que gobiernan el mundo. La situación política actual nos interpela a posicionarnos.
Como señalan organismos como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el racismo es una construcción sistémica que perpetúa la desigualdad. Somos conscientes de que el racismo no es una cuestión novedosa, aislada e individual, sino que es parte de un sistema colonial que transmite una visión del mundo jerarquizada. Esta visión se materializa a través de entidades públicas y privadas, y sabemos que la filantropía feminista no está exenta de estas dinámicas de poder. Por ello, trabajamos activamente para transformar nuestra propia práctica institucional y desmantelar estructuras de opresión.
Nuestra visión de la filantropía feminista antirracista desde 2009
Desde nuestros inicios, nuestra manera de compartir, hacer y trabajar está impregnada de una visión antirracista. Como el único fondo de mujeres en el Estado español, desde Calala movilizamos recursos económicos y favorecemos el fortalecimiento de capacidades para el activismo feminista migrante, las trabajadoras del hogar y los cuidados. También fortalecemos sus esfuerzos por el derecho al aborto, la sanidad universal y la defensa de los activismos criminalizados.
Nuestro compromiso con la filantropía feminista implica devolver el poder a quienes lideran la lucha en la base, asegurando que los recursos lleguen donde realmente generan un cambio sistémico. Según estudios de AWID (Association for Women’s Rights in Development), la financiación directa y flexible es la clave para sostener movimientos sociales a largo plazo.
Calala es un Fondo de mujeres que surgió de los sueños de feministas centroamericanas y del Estado español. Somos un equipo mixto, conformado por mujeres provenientes de diferentes latitudes. Aún hoy seguimos reflexionando sobre la colonialidad del poder en nuestras prácticas, haciendo de Calala una fundación en constante revisión, esforzándonos para que nuestras relaciones sean desde los cuidados, amorosas y horizontales. Esta es la esencia de nuestra filantropía feminista: transformar el origen del dinero en una herramienta de justicia social efectiva y reparadora.
Conscientes de nuestros privilegios y la apuesta por una filantropía feminista transformadora
Sabemos que al estar localizadas en el norte global financiando a grupos en Latinoamérica hay lógicas de poder que reproducimos; y que nos queda aún un largo camino por recorrer. Conscientes de nuestros privilegios europeos, blancos y de clase, estamos convencidas de que resulta imprescindible desterrar el racismo de nuestra manera de ser. Confiamos en el conocimiento situado y las historias de vida que hacen de nuestro equipo un grupo diverso y rico.
Estamos seguras de que seguiremos siendo interpeladas por nuestras compañeras para seguir aprendiendo de la fuerza, la valentía y el coraje de todas las que denuncian el racismo cotidianamente. Hoy más que nunca es imprescindible construir una filantropía feminista comprometida. Desde Calala nos comprometemos a seguir trabajando para movilizar cada vez más recursos hacia todas las personas que quieran construir realidades no racistas, fomentando alianzas globales por la equidad.