Aprendizajes del movimiento por la regularización de las personas migrantes en España
Las personas migrantes están en la mira de los movimientos antiderechos en Europa, Estados Unidos y otras regiones. No solo sufren el impacto directo: también son el campo de pruebas de ataques más amplios contra los derechos humanos. Cuando se restringen los derechos de un grupo, se debilita la universalidad para todas.
Por eso importa tanto aprender de los movimientos que ganan. Y en España tenemos uno: Regularización Ya!, el movimiento de base liderado por personas migrantes que ha logrado una regularización extraordinaria con 1.174.978 solicitudes.
Desde Calala Fondo de Mujeres nos unimos a Ariadne, Migration Exchange y Safe Passage Fund para recoger esta experiencia en el informe When Movements Win (Cuando ganan los movimientos). Parte de un webinar celebrado en junio de 2026 con más de 50 actores filantrópicos, donde escuchamos directamente a dos lideresas del movimiento.
De la calle al Congreso: cómo se ganó la regularización
Regularización Ya! nació en 2020, en plena pandemia. Las personas migrantes sostenían cuidados, campos y servicios esenciales mientras muchas seguían sin papeles, sin acceso a la sanidad ni a derechos laborales. En abril de ese año, 120 organizaciones migrantes se unieron para exigir una regularización urgente, extraordinaria y sin condiciones.
El camino fue largo:
- Diciembre de 2022: entregan al Congreso más de 700.000 firmas para una Iniciativa Legislativa Popular (ILP), que exigía 500.000.
- Abril de 2024: el Congreso admite a trámite la propuesta por 310 votos a favor y 33 en contra. Solo Vox votó en contra.
- Abril de 2026: tras el bloqueo parlamentario y una presión sostenida, el Gobierno aprueba la regularización extraordinaria por Real Decreto.
- 30 de junio de 2026: se cierra el plazo con casi 1,2 millones de solicitudes, muy por encima de lo previsto.
Todo esto, sin oficinas, sin personal contratado y sin gran respaldo institucional. Con chalecos amarillos, mesas plegables y los fines de semana, las tardes y las noches después del trabajo, en un clima a menudo hostil y racista.
Las claves del éxito de Regularización Ya!
Una demanda clara. El movimiento se definió desde el principio como político, con un solo objetivo: la regularización sin condiciones. Esa claridad lo mantuvo enfocado durante seis años y varios reveses.
Poder construido barrio a barrio. Las redes de apoyo mutuo nacidas en la pandemia se convirtieron en la base de la organización.
Un relato propio. Presentaron a las personas migrantes como sujetas de derechos, no como víctimas que necesitan caridad. Y adaptaron el mensaje a cada territorio, haciendo campaña en catalán y en euskera para llegar a partidos con peso en el Congreso.
Alianzas inesperadas. Mapearon quién tenía influencia sobre quién. La alianza con la Iglesia católica, por ejemplo, permitió presionar tanto al PP como al PSOE. Los vínculos con colectivos antifascistas mantuvieron el movimiento anclado en la calle.
Protagonismo migrante. Regularización Ya! insistió en que la lucha la lideraran las propias personas migrantes, no las ONG aliadas. No por desconfianza, sino como condición de una solidaridad real.
El trabajo sigue después de la victoria
La victoria no cerró la historia. Las oficinas de extranjería colapsaron ante el volumen de solicitudes, y muchas personas no podían conseguir documentos de países en guerra o con instituciones frágiles.
Otra vez fueron las comunidades migrantes quienes sostuvieron el proceso: acompañamiento administrativo y digital, crowdfunding, eventos para recaudar fondos y redes de asesoría jurídica con abogadas y abogados migrantes. Casi todo, sin financiación. Como recordaron sus portavoces, la burocracia, las tasas y la brecha digital también son fronteras.
Lo que aprendimos como fondo feminista
En Calala apoyamos movimientos como procesos de largo plazo, construidos desde la confianza, y no como proyectos con fecha de caducidad. Esto es lo que compartimos en el webinar:
- Los movimientos no son proyectos. El éxito de Regularización Ya! es fruto de años de trabajo invisible: coordinación, cuidados, estrategia, alianzas. Ese trabajo necesita financiación flexible, plurianual y de apoyo institucional.
- La cercanía es estratégica. Safe Passage Fund conoció el movimiento a través de su Consejo de Activistas, formado por personas con experiencia migrante. Esa conexión de confianza le permitió actuar rápido.
- La filantropía en España es prudente. La financiación para la justicia social ha venido sobre todo de fondos públicos, y la privada se ha concentrado en servicios y en ONG consolidadas. Los fondos intermediarios y feministas cubren ese hueco.
- Quién financia importa. El 80 % del equipo de Calala es racializado y todas somos migrantes. Eso cambia lo que vemos, a quién llegamos y qué decidimos apoyar.
Qué puede hacer la filantropía de derechos humanos ahora
El informe no propone un modelo para copiar, pero sí seis decisiones al alcance de quienes financian:
- Financiar el poder, además de los servicios. Seguir apoyando la atención urgente, e invertir también en organización y liderazgo colectivo.
- Acercar los recursos al territorio. Apoyarse en fondos intermediarios y en mecanismos de financiación participativa.
- Hacer posible el largo plazo. Apoyar a los movimientos antes de que el éxito sea evidente.
- Fortalecer la infraestructura que conecta. Redes, espacios de encuentro y capacidad de comunicación compartida.
- Invertir en el poder del relato. Que quienes viven las injusticias cuenten su propia historia, en lugar de solo aparecer en ella.
- Actuar en colectivo. Fondos comunes y financiación colaborativa entre migración, género, justicia racial y espacio cívico.
Ganar es posible
En un contexto que empuja al pesimismo, Regularización Ya! demuestra que se pueden conseguir cambios profundos incluso en entornos adversos. La filantropía no crea esas condiciones, pero sí puede decidir si los movimientos tienen recursos, tiempo y confianza para construirlas.