Una defensora de derechos humanos no necesita un título, un cargo ni pertenecer a una gran organización: puede ser cualquier mujer que actúa, sola o junto a otras, para promover o proteger derechos humanos por medios pacíficos. Te explicamos qué dice la ley internacional al respecto, por qué hace falta una mirada de género específica, y qué riesgos enfrentan.
Este artículo forma parte de nuestra guía completa sobre defensoras de derechos humanos.
¿Qué es una defensora de derechos humanos?
No existe un perfil único
La Declaración de la ONU de 1998
Por qué hace falta una mirada de género
Riesgos específicos que enfrentan
Cómo se protege a las defensoras
Preguntas frecuentes
¿Qué es una defensora de derechos humanos?
Según la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (OHCHR), no existe una definición cerrada de quién puede ser defensora de derechos humanos. La Declaración de la ONU habla de “individuos, grupos e instituciones” que contribuyen a eliminar violaciones de derechos humanos y libertades fundamentales, por medios exclusivamente pacíficos.
No existe un perfil único
Cuando se piensa en una defensora de derechos humanos, suele venir a la cabeza la imagen de una activista profesional. Pero el concepto es mucho más amplio: puede ser una periodista, una abogada comunitaria, una lideresa indígena, una sindicalista, una integrante de una asociación de vecinas o una mujer que, de forma puntual, denuncia una injusticia concreta en su comunidad. No hace falta pertenecer a ninguna organización formal para serlo.
La Declaración de la ONU de 1998
Por qué hace falta una mirada de género
En 2013, la Asamblea General de la ONU aprobó la primera resolución específica sobre defensoras de derechos humanos, reconociendo que las mujeres que defienden derechos enfrentan riesgos y obstáculos distintos a los de sus compañeros varones, muchas veces con un componente sexualizado o vinculado directamente a su género. El propio mandato del Relator Especial de la ONU sobre defensores de derechos humanos incluye, desde entonces, la obligación de integrar una perspectiva de género en su trabajo.
Riesgos específicos que enfrentan las defensoras
Además del riesgo físico, judicial o de criminalización que puede enfrentar cualquier persona defensora, las mujeres suelen sufrir además campañas de desprestigio con carga sexual, amenazas contra su familia, y una violencia digital especialmente intensa. Ya cubrimos este último aspecto en detalle en nuestra guía sobre violencia digital contra defensoras de derechos humanos.
Cómo se protege a las defensoras
La protección a defensoras combina mecanismos legales (asilo, medidas cautelares), redes de acompañamiento internacional, y el propio trabajo de organizaciones especializadas como Peace Brigades International (PBI) o Front Line Defenders. En Centroamérica y España, Calala trabaja también en esta línea, apoyando a defensoras y a colectivos de mujeres migrantes a través de su Programa Justicia Migrante.
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Preguntas frecuentes
¿Cualquier persona puede ser considerada defensora de derechos humanos?
Sí, siempre que actúe de forma pacífica para promover o proteger derechos humanos. No se requiere pertenecer a una organización formal ni tener una trayectoria activista extensa.
¿Qué diferencia hay entre “defensora de derechos humanos” y “activista”?
Se usan a menudo como sinónimos. “Defensora de derechos humanos” es el término reconocido en el derecho internacional, con protecciones específicas asociadas, mientras que “activista” es un término más coloquial y amplio.
¿Qué obligación tienen los Estados hacia las defensoras de derechos humanos?
Según la Declaración de la ONU de 1998, los Estados tienen el deber de proteger a las personas defensoras frente a la violencia, las represalias, la discriminación y la intimidación derivadas de su trabajo.