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El Encuentro de Fondos de Mujeres que tuvimos en Varsovia, entre el 29 y el 31 de junio, ha sido el mejor de los últimos años.

Con una agenda centrada en aprender de experiencias exitosas de colaboración y de pensar en futuros proyectos en común, once fondos de mujeres estuvimos trabajando con el objetivo de conseguir más recursos para las organizaciones de mujeres en la región y a nivel global. Ángeles Cabria, nuestra primera presidenta, gran conocedora de los fondos de mujeres, facilitó la reunión como sólo ella sabe hacerlo.

Durante el encuentro compartimos con las compañeras del Fondo Mediterráneo de Mujeres, con quien colaboramos desde hace años para financiar organizaciones en el Estado español y con quien tenemos un interesante proyecto de futuro del que pronto esperamos poder contaros más. Con el Fondo de Mujeres de Georgia compartimos la preocupación por los retrocesos en derechos de las mujeres y de la comunidad LGTBI en Europa y los ataques que están sufriendo sus organizaciones y hemos empezado a pensar en cómo colaborar en torno a este tema.

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El Encuentro fue sobre todo un espacio de aprendizaje e intercambio. De las amigas del Fondo de Mujeres de Bulgaria aprendimos de su estrategia de comunicación, que las está posicionando como una de las voces feministas principales en los medios de comunicación de su país. Taso Foundation, el otro fondo de Georgia, nos compartió su trabajo de empoderamiento de organizaciones de mujeres en las zonas rurales de su país. Filia, el fondo alemán, nos enseñó cómo involucrar a grandes donantes en el trabajo de los fondos y como motivarlos para que apoyen cada vez más, por ejemplo organizando viajes y visitas con las organizaciones que apoyamos.

Del Fondo de Mujeres de Ucrania aprendimos cómo los fondos y las organizaciones de mujeres son las más preparadas para reaccionar en tiempos de conflictos y cómo sus redes son las más fuertes a la hora de generar espacios de solidaridad entre comunidades. Nuestra querida amiga del fondo de Chequia y Eslovaquia nos enseñó cómo una mirada antropológica enriquece el trabajo con las organizaciones de mujeres, y Zoe Gudovic, del Fondo de Reconstrucción de Serbia, nos ayudó a conectar con nuestro cuerpo y a darnos cuenta qué importante es el arte y el teatro para empoderarnos.

Con Mama Cash, organizamos conjuntamente un taller sobre programas europeos, en el que estuvimos trabajando en dos proyectos conjuntos entre los fondos de mujeres de la región. Uno para conectar y fortalecer las organizaciones feministas de mujeres jóvenes de Europa y otro para visibilizar la falta de recursos de las organizaciones de mujeres europeas. En los próximos meses nos toca trabajar en estas dos líneas para conseguir la financiación que necesitamos para poner los proyectos en marcha.

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Dentro de la red europea de Prospera hay cada vez más unidad, confianza y compenetración, y eso nos permite estar preparadas para comenzar proyectos conjuntos. Los fondos de mujeres europeos somos organizaciones diversas que trabajamos en contextos muy diferentes. Pero esa es precisamente una de nuestras principales fortalezas, la conexión entre Europa del Este y Europa occidental, atravesando las fronteras políticas que marca una Unión Europea en horas bajas.

Creemos firmemente en la potencialidad de una red como la nuestra. Los fondos de mujeres movilizamos recursos para las organizaciones de mujeres, pero también influenciamos a otros donantes y creamos una cultura feminista de la filantropía. Todo esto para fortalecer el movimiento de mujeres en Europa, una necesidad imperiosa si queremos cambiar el rumbo de las tendencias políticas en nuestro continente.

 

La Conferencia Anual de Centro Europeo de Fundaciones

Tras el encuentro regional, asistimos a la 28ª Conferencia Anual del EFC. La Conferencia de este año en Varsovia tenía el título de “Valor para abrazar la solidaridad en Europa” y planteaba la necesidad de que las fundaciones se atrevieran a tomar riesgos para contrarrestar la ola conservadora que va avanzando en el continente.

La conferencia del EFC es el mayor evento relacionado con el mundo de las fundaciones a nivel europeo. Más de 650 representantes de fundaciones de toda Europa de la más diversa condición.  Quizás no es el espacio más amigable para los fondos de mujeres, ni el encuentro donde se tratan los temas más afines, como Derechos Humanos, Justicia y cambio social. Pero es un espacio en el que hay que participar si queremos influir en dónde se invierte el dinero del sector privado de la región.

En este sentido, hay que agradecer y resaltar el trabajo que está haciendo Mama Cash, miembro del Consejo Directivo del EFC y en concreto de Nicky McIntyre, que ha luchado por introducir la perspectiva de género en un espacio tan poco permeable como este. Para Nicky, esta conferencia ha sido la última como directora de Mama Cash, y ha sido una oportunidad para todas nosotras de despedirnos de ella y agradecerle el maravilloso trabajo que ha hecho durante los últimos diez años para hacer crecer la red internacional de fondos de mujeres.

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Los fondos de mujeres organizamos una sesión sobre el retroceso y las amenazas a los derechos de las mujeres en Europa, que contó con Elena Zacharenko, autora de la investigación sobre los grupos fundamentalistas que atacan los derechos sexuales y reproductivos, y con Joana Skonieczna, de la organización polaca Grupa Ponton, que nos explicó la grave situación que se está viviendo en Polonia.

En general, poco interés por los derechos de las mujeres y poco interés por financiar más allá de las fronteras de cada país. La mayoría de las y los asistentes son representantes de fundaciones nacionales que no quieren involucrarse en política ni retar a gobiernos conservadores. Sin embargo, por primera vez las feministas tuvimos una gran visibilidad y las fundaciones que creemos en el cambio social nos sentimos con fuerza para asaltar espacios como éste. Es el reto para el futuro, convencer a los hombres blancos en traje de chaqueta de que deben apostar por el cambio social y de que los movimientos sociales, incluido el movimiento feminista, son actores clave para este cambio.